Crónica de un espectacular encuentro de lanzado

Al margen de ciertos detalles y algo de falta de coordinación, me quedo con todo lo positivo que pude ver en el Scottish Meet. Que fue mucho y muy bueno.

Os lo resumo.

Si tuviera que elegir una imagen del Encuentro, sería sin duda esta:

Una docena de los mejores lanzadores en Europa lanzando al unísono en una enorme y preciosa campa de lanzado, con un sol de atardecer donde montones de bucles perfectos volaban sobre un fondo de salvajes bosques del valle del Baztán.

Un poco largo pero esa imagen se me quedó grabada. Y me dejó tan boquiabierto que ni siquiera le saqué una foto.

Nada más llegar el Viernes por la tarde me dirigí a la campa de lanzado acompañado de Joaquín. Solo estaban Paul y unos cuantos participantes. Varios habían ido a pescar mugiles a Hendaya y otros a comer pinchos a San Sebastián.

Me encontré con Mark Surtee montando su caña para lanzar un rato. Mark es uno de los más prestigiosos instructores de Inglaterra. Ví que montaba una TCX (mi caña favorita) y le pregunté:

  • # ¿Te gusta la TCX?
  • # Es sin duda mi caña preferida para la mayoría de mis sesiones de prácticas.
  • # ¿Y para pescar?
  • # Para pescar sirve casi cualquier caña y la mejor es la con la que pesques con frecuencia y a la que te hayas acostumbrado.

 

Dos de dos. Rápidamente me dí cuenta que iba a sintonizar con esa gente.

Ya el Sábado por la mañana, esta vez, además de Joaquín, acompañado por José Nieto y Mikel Coronado, se produjo la estampa que describo más arriba.

Observé, que de manera casi mágica todos los lanzadores tenían un sello común. Todos ellos, aplicando una mínima cantidad de energía, conseguían una simetría de bucles absolutamente perfecta a un mismo ritmo y compás, como si alguien hubiera encendido unos altavoces gigantes por los que sonaba un waltz de Strauss. Daba la impresión de que si aplicaban tan solo un mínimo menos de fuerza, tanto sus líneas, como sus cañas y ellos mismos, se desplomarían al césped. Sencillamente fantástico.

Observé como Mike Heritage (el entrañable hombre de las cejas) se apartaba del grupo y se pasaba a la campa de al lado. Buscaba una portería y otros obstáculos para realizar lances de presentación. Era de los míos y por su maestría, todo un experto en hacer que su línea realizara la más compleja de las filigranas a una orden suya.

Las demos

Después de un rato lanzando, observando, intercambiando las primeras impresiones y detalles técnicos, llegó la hora de las demostraciones.

Lee Cummings es conocido, entre otras cosas, por ser el inventor de un ejercicio del triángulo verdaderamente pensado, completo y efectivo. Nos lo presentó junto a Mark Surtee y sencillamente me encantó. Su triángulo no tiene nada que ver con lo que estamos acostumbrados a ver y mucho más completo que el recogido por Paul en su aplicación para móviles.

Brillantísima la manera de enseñar a lanzar por el otro hombro de Lee. En 5 minutos de práctica el principante llega al mismo nivel del maestro. Asombroso.

Más tarde me llegó el turno a mí. Hablé sobre mi enfoque actual en la enseñanza y sobre la simplificación y practicidad de los lances de presentación al margen de una época llena de romanticismo pero superada en el tiempo por un planteamiento más pragmático.

Y llegó el debate. Paul presentaba la importancia de enseñar estilo. Para él sustancia y estilo, binomio por antonomasia de la Escuela Krieger, son en muchos casos lo mismo. Y había varios que no estaban de acuerdo. Magnífica discusión técnica. El foro de Sexyloops en voz alta y en directo.  Fue uno de los grandes momentos del Encuentro.

El Shootout

Después de la comida por la tarde llegó el Shootout. Es una clásica competición de lanzado a distancia que forma parte de todos los Scottish Meet.

Cada lanzador dispone de dos minutos para conseguir el lance más largo con seis equipos diferentes. Algunos de los equipos eran una caña del #2, una cabeza de lanzado en una caña del #12, una Hot torpedo del #8 y una caña palo de escoba absolutamente imposible de doblar. Los demás equipos eran algo más “normalitos”, tales como una caña del 10 con una línea del #5.

Quedé sexto de 15 participantes en la clasificación general. Pinché del todo con el palo de escoba ya que solo conseguí 23 metros y el ganador por encima de 30. Eso me bajaba la media hasta el puesto 9. En general, el ritmo algo lento y la duración del torneo, fueron algo pesado. Pero, desde luego, una prueba muy curiosa y original.

Después del torneo, reté a varios a alguno de mis juegos de lanzado que por cierto, casi todos conocían. Jugamos al Corre que te pillo con todas sus variantes: con línea floja, sin tracción, hacia atrás… Ahí jugaba en casa y no dí cuartel. A nadie, faltaría más 🙂

En resumen, un magnífico encuentro donde se echó mucho de menos más participación nacional.

Quiero agradecer de manera especial a Joaquín, José y Mikel por haber estado ahí desde el principio. Por sus ganas, ilusión y plena participación en todo momento sin complejos ni miedos. Tan solo con ganas de absorber como esponjas todo lo que allí se ofrecía. Os aseguro que ese es el camino.

La próxima en Escocia y si sale adelante la idea de Juan Luis del Carmen la siguiente en Sidney. Voy mirando vuelos baratos.