Enseñando a alumnos difíciles (1)

La realidad es que a nivel de la enseñanza del lanzado hemos avanzado poco. Cierto es que ahora sabemos más y la información está más reducida, filtrada y condensada. Sin embargo, el enfoque pedagógico y principal técnica de enseñanza por parte de muchos instructores, se reduce a esto se hace así y ahora lo haces tú.

También es cierto que hemos descubierto algunas realidades de las que hasta ahora no éramos del todo conscientes y que pueden ayudarnos a replantearnos y ampliar el catálogo de métodos y técnicas de enseñanza.

Sabíamos sobre ingenieros y poetas y ese doble lenguaje que el instructor debe manejar y saber utilizar según casos y alumnos. Ahora también sabemos y consideramos importantes aspectos tales como que:

  • ⇒ La curva de aprendizaje es irregular. Existen picos y valles y mesetas de estancamiento.
  • ⇒ Entre los que saben poco y los que saben mucho hay un montón de niveles diferentes.
  • ⇒ La línea que separa a la sustancia y el estilo es, a menudo, borrosa y poco nítida.
  • ⇒ No se trata de lo que tú le cuentes al alumno si no de lo que él cree entender.
  • Verse en vídeo al momento, refuerza el aprendizaje.
  • ⇒ Se puede perder casi el tiempo si no se entrena con sistema y cabeza.
  • ⇒ El calentamiento antes de una sesión de prácticas es muy beneficioso a todos los niveles.
  • ⇒ Hay alumnos a los que les cuesta muchísimo imitar al profesor. Alumnos para los que existe una gran distancia entre entender lo qué tienen que corregir y hacerlo en la realidad.

 

Quiero centrarme en este último punto.

Alumnos especiales

Existe un tipo de alumno el cual es del todo consciente de que lo está haciendo mal. Conoce bien el lenguaje y las palabras que el instructor utiliza. Identifica su error sin problema cuando es explicado y se ve en una pantalla, entendiendo perfectamente qué tiene que cambiar para corregirse el defecto.

Y, sin embargo, con todo eso, aún así no logra hacerlo bien.

Como instructores nos enfrentamos a un reto complicado que se sale de todo a lo que normalmente estamos acostumbrados. Requiere, por tanto, un enfoque y tratamiento diferente.

El problema

Estos alumnos normalmente tienen un sitema de coordinación poco desarrollado y muy probablemente su sistema propioceptivo necesita ser mejorado.

Nuestro sistema propioceptivo interno es responsable del “sentido de la posición”. Una serie de receptores nerviosos (propioceptores) son los responsables de enviar esa información a la médula y al cerebro.

La propiacepción es el sentido que informa al organismo no solo de la posición de los músculos. También del grado de tensión de los mismos, las articulaciones y los ligamentos, además de la posición relativa de diversas partes del cuerpo con respecto a otras.

Una vez procesada esa información, el cerebro  emite una respuesta que es enviada a los músculos para que realicen los ajustes necesarios relativos a la tensión y elongación muscular a fin de ajustar el movimiento.

Si no tenemos ese sentido bien desarrollado y afinado nuestra capacidad de adquirir ciertas destrezas físicas se ve del todo limitada.

Probemos algo pues.