La mano que agarra la línea

En lances con doble tracción, la gran mayoría de lanzadores, independientemente de su nivel, realizan una acción similar en el último lance frontal al disparar la línea.

La sueltan. Hasta ese momento se encontraba cogida con la mano complementaria (la izquierda para lanzadores diestros) y la dejan ir libremente. Allá que vas. La cuestión es: ¿se puede hacer otra cosa? 

Yo creo que sí. Lefty Kreh dice que lo mejor es crear una figura de O con el índice y el pulgar (una especie de OK) y de esta manera controlar la línea evitando que pegue contra la caña, se enrede y desenrede o pase con algo de esfuerzo por la primera anilla.

Yo recomiendo este ejercicio para darnos cuenta de lo interesante que puede resultar sentir deslizarse la línea entre nuestros dedos sin necesidad de crear ninguna forma original.

Ejercicio

Sencillo donde los haya. Aplicando doble tracción con unos 15 metros de línea en el último lance del disparo de línea, dejamos deslizar la línea entre los dedos como se indica en la foto. Y empezamos a experimentar. Vete probando estas variaciones:

  1. 1. Apenas apliques tensión (con la mano por la que desliza la línea)
  2. 2. Frena la líne en seco apretando los dedos.
  3. 3. Frena la línea disminuyendo su velocidad y déjala ir de nuevo.

 

Muy probablemente vas a descubrir algunas fantásticas ventajas al aprender a controlar la tensión aplicada a la línea disparada:

  • – Sale con control en línea recta por la primera anilla.
  • – Puedo cortar el disparo si necesito precisión en el punto exacto.
  • – Al frenarla gradualmente consigo que mi bajo se estire con suavidad y del todo.
  • – Puedo corregir burruños indeseados en el último instante.

 

Dejo una vez más al lector, descubrir por sí mismo, algunas ventajas más de esta sencillo pero no se muy bien por qué, poco practicado detalle técnico.