Lances multi uso

Tras muchos años probando, experimentando y transfiriendo de la hierba al agua con metodologia y sistema, mis conclusiones sobre el tipo de lances que mayormente se acaban utilizando pueden ser un tanto desilusionantes.

Me refiero a esos lances que ocupan la mayor parte de la acción en pesca.

Quedan al margen lances concretos para situaciones determinadas, normalmente complicadas y difíciles que, por otro lado, parece que ocurren cada vez con demasiada frecuencia. Lances esporádicos pero que producen un inmenso nivel de satisfacción y deleite. Lances cuya relación con los otros, en frecuencia de utilización, suele ser de 90/10, en detrimento de estos últimos.

Así que vayamos con los primeros. Los que se usan siempre. Al menos yo.

Prescindo del lance de punta, el que yo suelo llamar el lance – no lance. No es que no sea útil, lo es y mucho. Es que, tan solo, no tiene mayor historia.

Este lance es más práctico y versatil que el normal por encima de la cabeza. Su lance trasero lateral se ve mejor con un simple giro de cuello y hasta por el rabillo del ojo. En acción de pesca esto es importante. Este lance nos da más control con señuelos pesados, ninfas, tándemes y demás.
En río poder prescindir de espacio atrás es sencillamente extraordinario.

El rodado estático en acción de pesca es casi del todo inútil salvo como técnica de levantamiento de línea. Con un dinámico (switch, jump…) y sin ningún reposicionamiento de línea, se pueden llegar a cubrir cambios de dirección de pequeños ángulos muy prácticos, siempre que anclemos en línea con el objetivo.

Con reposicionamientos bien hechos los dinámicos se convierten en armas letales. Mis favoritos son: para el simple el snap C y para el doble, el snake roll.

Si la línea floja es imperativa (cuándo no) unas cuantas eses al final de la línea y en el bajo debería bastar en la mayor parte de los casos. El lance que yo llamo Aoiz es con diferencia el mejor para ser ejecutado a partir de los lances anteriores. Dejo al lector el placer de averiguar la razón.

Si lo que buscamos y necesitamos es pura precisión ya que la situación así lo requiere, deberemos cambiar el chip de todo lo dicho y si el espacio trasero nos lo permite adoptar la posición cerrada con la mano en la línea visual hacia el objetivo y un bucle bien vertical. Sigue siendo lo más efectivo.

————————–
Este afán reduccionista que a veces parece invadirme no busca para nada menospreciar o infravolarar toda la gama de lances que existen. Viniendo de mí y de mi larga tradicción como lanzador de presentación, eso es casi imposbile.

En más de una ocasión he tenido pescadores que habiéndome reconocido (uno que tiene cierta fama) se quedaron observando en la orilla o en el puente esperando a ver cuando empezaba a ejecutar toda la gama de lances sobre la que tanto he escrito y ellos habían leído. Normalmente no ocurría y después alguno, un tanto decepcionado, me lo recriminaba medio en broma.

Tan solo, como decía al principio, tengo que reconocer que son muchos los lances que se quedan en el chaleco durante grandes ratos y jornadas enteras a la espera de ese momento, querencia y circunstancia que les obligue a salir y realizar una misión que los lances más habituales y frecuentes no pueden llegar a cumplir.