Lanzando con niños (sin analogía de la película Bailando con Lobos)

Si como instructor de lanzado todavía no has enseñado a lanzar o pasado un rato con niños pequeños con la caña en la mano, te estás perdiendo una de las grandes experiencias de esta bendita afición.

Digo gran experiencia pero podría calificarla también de excitante, frustrante, agotadora, apasionante, divertida, esclarecedora, fatigosa y desesperante. Todo en una. Gran experiencia al fin y al cabo, se mire por donde se mire. Parecido a lo de ser padre.

No es muy frecuente enseñar a lanzar a niños. Una vez más el maestro Krieger a través de su mujer Fanny fue pionero en este campo realizando un DVD titulado: Los Pescadores a Mosca del Mañana. Entre otras cosas en este DVD se les enseña, junto con Tim Rajeff y varias instructoras de la escuela de Fanny, la técnica del lanzado.

Yo me puede jactar de ejercer esta actividad con cierta frecuencia y a niños de todas las edades.

Desde que fui padre y ahora mis gemelos ya tienen doce años (a fecha del 2019), me puedo considerar todo un experto en este menester. Son muchas las veces que Carlitos y Elvirita han venido a practicar conmigo (ya menos) y durante algunos ratitos combinaban el lanzado con los columpios, el lanzamiento de piedras al río o la búsqueda de insectos peligrosos. Siempre lo he hecho altruístamente y los más encantados de todos son los padres de las criaturas que, sin ser pescadores, siempre se animan a probar también. Lo mío son ganas y afición, lo reconozco.

Algunos consejos

Si te animas a invitar a tus hijos o sobrinos, incluso nietos, o incluso montar un curso para los niños de los demás, aquí van algunas pautas que en mi experiencia pueden ayudarte a disfrutar más aún:

  • ⇒ Olvídate de enseñar nada. Instrucciones mínimas. Participa con ellos de un rato divertido con juegos y retos.
  • ⇒ Deja que te observen y absorban lo que ven. Eso de que los niños son esponjas e imitan lo que ven es cierto, totalmente cierto.
  • ⇒ La lana en el aro es complicado. Arrimar la lana a una línea, un cono, etc… es más productivo y motivador.
  • ⇒ Cuando manejes un grupo no tengas una caña por niño. En orden y por turnos. Puede ser de locura y hasta peligroso para ellos (y las cañas) de otra manera.
  • ⇒ Intenta que todo el mundo haga algo. Jueces, lanzadores, el que guarda la lana y las tijeras, el filmador/fotógrafo, el de los conos, etc… Turnos organizados y rotatorios.
  • ⇒ El lance lateral con el talón de la caña en la tripa, ayudándose de las dos manos para los más pequeños es la técnica más efectiva.
  • ⇒ Solo lenguaje positivo, de constante ánimo y reconocimiento. Paciencia, mucha paciencia.
  • ⇒ En niños algo mayores (de 10 años en adelante) prueba a distribuirlos en dos equipos, cada uno con una caña (línea naranja y línea amarilla), compitiendo por obtener más puntos para los que pasen de la raya, más se acerquen al cono o la posen en un amplio plástico azul (lona típica).
  • ⇒ Pescar en un intensivo fácil y seguro (Santa Cruz de Campezo) puede resultar apasionante tras unas prácticas.

Los niños te van a poner a prueba, sin concesiones, muchas de las habilidades y dotes que se necesitan para enseñar a adultos. A saber:

  • ⇒ Simplificación de lenguaje, ideas e instrucciones.
  • ⇒ Desdramatización de todo lo que rodea al lanzado y su trascendencia.
  • ⇒ Deberás saber entretener por encima de todo. Si se aburren te lo van a hacer saber, normalmente yéndose (niño de la izquierda en la foto en plena huída).
  • ⇒ Deberás usar de toda tu imaginación y creatividad para dar sentido al lanzado y al estar ahí.
  • ⇒ Deberás interactuar con ellos con lenguaje corporal, voz, sonrisas, complicidad. Tela.

 

Es posible que como instructor decidas repetir esa experiencia si es que llegas a probarla. Igual lo que decidas puede ser no volver a ver un niño en mucho tiempo. Yo te invito a probarlo, al menos.

Te puedo asegurar que vas a fijarte en cosas que no sospechabas que exisitían en esto de la enseñanza del lanzado. Suerte.