Posando con precisión y control en lago (a seca)

Es algo que casi nunca nos planteamos pescando en río siempre que haya una mínima corriente: a qué lado del aro, creado por el pez al tomar en superficie, debemos posar la mosca.

No hace falta, siempre corriente arriba.

Sin embargo, en lago o superficies de agua parada o casi sin corriente, algo tan simple en río, puede suponer un pequeño/gran reto.

El problema

Recordad que hablo de la toma de insectos en superficie. 

El asunto es que en lago, la trucha se mueve de un insecto a otro. Y para cuando nuestra mosca llega a donde la hemos visto subir y se ha delatado, muy probablemente en ese momento el pez esté más para allí o un poco para aquí o más en la otra dirección, en busca de otro bocado. Vamos, que ni idea.

Lo cual nos plantea un problema doble:

  1.     1. Posar nuestra mosca en el punto exacto y a la mayor rapidez posible.
  2.     2. Saber cuál es ese punto exacto de posada.

Posibles soluciones

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  1. 1. Rapidez

La respuesta a la mitad del primer reto, el de posar en el punto exacto, es sencilla: demostrar una muy buena técnica de lanzado. Fundamentalmente en dos aspectos técnicos: precisión y distancia. Muy probablemente si nuestra línea estaba en el agua apuntando en otra dirección implicará un tercer aspecto mecánico: cambio de dirección.

Para hacerlo rápido existe un lance creado por Paul Arden en la pesca del Snakehead en lagos de Malasia, cuando estás a la espera de ver una subida y lograr posarle la mosca en un par de segundos, incluso si está lejos.

Con ese pez o eres super rápido o no te enteras, enfatiza Paul, una y otra vez, refiriéndose a la pesca de este pez como la más técnica y difícil que ha practicado nunca. Y este buen amigo sabe. Paul lleva toda la vida en esto. Toda la vida con casi todos sus días.

Requiere varios pasos y en orden. No es fácil ejecutarlo, menos aún contarlo.

El lance cabeza de serpiente: de 3 a 20 (metros) con un solo trasero (1)

Partimos con apenas tres metros de línea extendidos encima del agua delante nuestra.

Disponemos de abundante línea suelta a nuestros pies que deberemos disparar. La idea es lograr hacerlo en solo un lance trasero o tras el levantamiento. Levantar-Lanzar.

Estos son los pasos:

  1.    ⇒ Con esa línea extendida, punta de la caña muy baja, vamos levantando la caña suavemente dejando deslizar línea por las anillas, toda la que podamos. La tensión pegajosa de la línea sobre el agua nos ayuda.
  2.    ⇒ Llevamos la caña hasta la vertical y en la parada pegamos tirón con la mano de la línea para proyectarla hacia atrás con toda la velocidad que podamos conseguir. Tracción y dejar ir.
  3.    ⇒ Dejamos deslizar (disparar) línea por las anillas en el lance trasero y en nuestra mano (entre pulgar e índice), todo lo que nos de la energía aplicada.
  4.    ⇒ Cerramos la mano (de la línea) y nos hacemos con ella.
  5.    ⇒ Comenzamos el frontal y aplicamos tracción disparando toda la línea que podemos hacia adelante. Rotamos con energía apuntando hacia el objetivo. Es en este paso cuando conseguimos dar velocidad a la línea.
  6.    ⇒ Un tercer tirón-control (cierre de la mano) justo antes de la posada nos ayudará a extender todo el bajo y/o a controlar el sitio de posada. Especialmente si nos hemos pasado.

Muy importante que el bucle sea del todo vertical ya que vamos a aplicar mucha energía y cualquier desvío hará que curve el bajo al final.

Total sincronía

Si hacemos todo eso perfectamente sincronizado y con una exacta aplicación de la energía, habremos pasado de tener tres metros de línea en el agua a tener alrededor de 20 (unos 15 es más realista). Con un solo trasero.

No es magia, es técnica. Y Paul, un genio con estas cosicas. Es lo que tiene vivir en la jungla en una barca y dedicarse todo el día a pescar esos angelitos.

  1. 2. ¿Pero en dónde debemos posar la mosca en relación al círculo de la subida?

El sitio perfecto, siempre si logramos hacerlo con rapidez, es un pelín por delante del pez, adivinando la dirección que lleva en busca de otro bocado. Y esa dirección la podemos adivinar fijándonos en el arito dejado. Es algo que normalmente, todo pescador en lago conoce.

Leyendo la subida

Cuando nosotros desplazamos la mano en el agua intentando capturar un insecto en superficie, si os fijáis, la parte de la distorsión en el agua que formamos por delante, en dirección al insecto, es claramente más elevada.

El borde del arito (distorsión) dibujado por un pez, tomando un insecto en superficie, que se desplaza en agua parada, es irregular. Su borde más elevado y grueso siempre corresponde a la dirección del desplazamiento del pez (en las fotos se aprecia con claridad).

Es, en esa dirección donde deberá aterrizar nuestra mosca.

Un consejo para el cambio de dirección

Este es un tema, el de los cambios de dirección en el lanzado, para un artículo largo. Dependiendo de la amplitud de cada cambio, cada ángulo tiene su mejor opción.

De todas maneras y hasta que llegue ese artículo, un principio fundamental que deberemos siempre cumplir en cualquier cambio de dirección:

Independientemente del ángulo a cambiar, previamente siempre deberemos situar el lance trasero en línea recta con el objetivo. Sin eso, nuestro lance frontal saldrá torcidito, curvando en cualquier dirección.