Transferencia

Al río se va a pescar. No a practicar lanzado. Lo hemos leído y dicho muchas veces.

Sin embargo, para la idea que nos ocupa tenemos que ajustar ligeramente esa afirmación. Algo así: a lo largo de una jornada de pesca podemos dedicar ratos a transferir lo aprendido en la hierba. Esta idea es más larga pero a mí me gusta más.

El No-Lance

Siempre he dicho y bastante he escrito sobre ello que en acción real de pesca el mejor lance es aquel que no hay que realizar. Lo que en lanzado Zen se conoce como el Lance-No Lance. Es decir, aquel que presenta la mosca solo con la punta de la caña y casi únicamente el bajo justo en el morro del pez. Esta debe ser siempre la primera opción porque es la mejor. El caso es que si uno pesca en escenarios donde esta opción es casi siempre válida y no hace más, por mucho que practique en seco, nunca logrará transferir nada.

El primer paso para transferir es entender que debemos hacerlo para dar sentido a todas nuestras prácticas en hierba. Nos vamos a aprovechar del hecho de que en una jornada hay cantidad de ratos concretos en los que la actividad es muy baja. Si elegimos esos ratos, el esfuerzo que tengamos que realizar en dedicar tiempo a transferir, será mucho menor.

El segundo paso importante es ser conscientes en todo momento de lo qué queremos transferir.

Como idea general, si decido trabajar mi lance rodado ese día, deberé dar prioridad a ese tipo de lance durante todos esos ratos de inactividad. No es fácil, como digo, pero creedme que es la única forma.

Algunas ideas:

  • ⇒ la mosca seca es mejor para transferir una mayor variedad de lances y de mayor impacto visual.
  • ⇒ lleva una ficha en el chaleco con los lances o aspectos técnicos que te gustaría transferir. Que estén explicados con claridad.
  • ⇒ pesca al agua. Pescando al agua uno se quita toda la presión de la truchita subiendo y se centra en todos los aspectos del lanzado. Busca piedras, matas, orillas, recovecos. Arriésgate a perder alguna mosca.
  • ⇒ sal de tus hábitos de pesca acostumbrados y exígete más (pesca la otra orilla, un poco más largo…)
  • ⇒ repite cada lance de manera clónica varias veces sin moverte del sitio.
  • ⇒ cuenta mentalmente en segundos el tiempo que tarda tu mosca en dragar. Utiliza varios lances para experimentar si alargas tus derivas libre de dragado.

 

Ver las ventajas reales in-situ de un lance en relación a otro, es un verdadero momento revelador. Eso acelera la transferencia de manera asombrosa. Si además, logras clavar un pez con un lance determinado de manera consciente, lo habrás transferido del todo para siempre.