Un lance demasiado poco utilizado

El rodado es el primer lance que se aprende en muchos cursos de lanzado. Al parecer resulta el más sencillo de ejecutar. Es, así mismo, una varita mágica para esos sacrificados guías de pesca que deben lograr que ese cliente que no ha tocado nunca una caña de pesca, saque algún pez cuanto antes.

Por otro lado, el rodado es el mejor lance anti-crisis ya que es el que menos moscas pierde al no necesitar mucho espacio atrás. Y sin embargo, este lance es el menos utilizado, con gran diferencia, en acción real de pesca. ¿Razón? Pues no la sé.

Probablemente por algo de desconocimiento, falta de práctica y por tanto de confianza y seguridad con él.

Veamos algunas realidades de los rodados, quizás poco conocidas por muchos, que nos pueden ayudar a mirarlos de otra forma:

  1. 1. La distancia que se puede conseguir con ellos supera en la mayoría de los casos la distancia media a la que pesca el pescador de río.
  2. 2. Si aplicamos tracción en un rodado dinámico nos vamos por encima de los 20 metros sin esfuerzo.
  3. 3. Aplicando cambios de dirección (speys) podemos ejecutarlos partiendo de cualquier trayectoria.
  4. 4. Se pueden ejecutar todo tipo de remiendos aéreos tras un rodado. Es recomendable para muchos de ellos lanzar el bucle más alto de lo normal para dar tiempo a que la línea cobre la configuración deseada (curvas, serpentinas…).
  5. 5. Al venir la línea desde atrás mucho más baja que en un lance por encima de la cabeza, son magníficos para ejecutar bucles invertidos.
  6. 6. Se puede secar la mosca bastante bien con un solo lance rodado (de hackle principalmente).

Existe la idea generalizada de que cuanto mayor número de falsos lances realicemos, mejor secaremos la mosca. A esto tengo que decir que sí pero que no. No es exactamente así lo que ocurre.

Una mosca (de hackle) se seca principalmente en el “latigazo” final al terminar de extenderse el bajo del todo. Es en ese punto cuando la mosca alcanza una altísima velocidad y sacude la mayor parte del agua. El resto del recorrido en un lance falso apenas le quita agua a nuestra mosca. Esto se aprecia perfectamente en fotos de mucha resolución a velocidad alta donde se observa con claridad el “chorro” de agua que suelta la mosca justo en ese punto.

En un lance rodado podemos conseguir un parecido efecto de expulsión de agua en el lance frontal antes de posar la línea. Cuestión de imprimir gran aceleración final. Si la mosca es de CDC olvidarse de todo y recurrir al papelito o la goma elástica.

Yo lo tengo claro. Si utilizáramos rodados como nuestro lance principal, seríamos más eficientes en el río, redundando, probablemente, en un mayor número de capturas.