Nueva prueba de cañas a ciegas

Hace años realizé el experimento. Creo que nadie antes lo había hecho. La verdad es que tras todos estos años me extrañaba que alguien no lo llevara a cabo. Llegó la hora.

Realmente llegó hace unos años pero yo no me había enterado hasta la fecha.

Cata a ciegas. Experimento con cañas.

(Conviene leer el artículo De cañas y Vinos antes de examinar el presente estudio. Un estudio que deseé hacer durante mucho tiempo para demostrar de manera empírica algo que muchos suponíamos desde hacía mucho tiempo)

Mis dos principales incubadoras de formación, tanto de lanzador como de instructor, fueron el patio del Seminario de Pamplona (todos los Sábados por la mañana durante ocho años independientemente del frío, lluvia, viento y nieve) y el Campo de Atapuerca, a través de la CNL, durante más de 10 años.

De cañas y vinos

Hace años una prestigiosa revista francesa de vinos realizó un curioso experimento.

Reunió a cinco conocidos sommeliers y enólogos, todo ellos profesionales y expertos en catas y les sometió a un experimento ciertamente revelador.

La idea era sencilla. Dar su valoración y opinión técnica sobre un vino tinto cuya etiqueta, desde luego, estaba tapada. Probaron con cuidado, siguiendo el metódico proceso de cata de cualquier vino y empezaron a tomar notas.

Esconde esa caña, por lo que más quieras

Son muchas las truchas que alertamos cuando ven nuestras preciosas y brillantes cañas volando de aquí para allá. No se espantan pero se alertan y nosotros, al no ser conscientes de ello, creemos que nos quieren complicar la vida más de lo necesario (saben latín, mi mosca no sirve…).