Saliéndonos de la norma

Me dice un buen amigo mío que puestos a ser originales y transgredir principios él tiene un par de cosas interesantes. Pesca con la visera siempre hacia atrás y seca las moscas soplándoles silbidos que entonan canciones y melodías conocidas.

Aunque desde luego eso se sale de lo normal, se trata más bien de intentar hacer algo diferente a los demás con un solo fin práctico, el de sacar más peces y además peces que por su dificultad nadie más saca.

La suerte del principiante es un ejemplo de la efectividad de este planteamiento.  Este compañero que por primera o segunda vez coge una caña y va y te saca delante de las narices un pez que ni para rato soñabas que podía estar por ahí. La explicación es que sin saberlo, nuestro inconsciente, hasta ese momento buen amigo, hace algo totalmente desacostumbrado y va y sin saber por qué, funciona.

Más o menos iguales

Hay quien dice que existe un estilo de pesca diferente por cada pescador con mosca. Puede que sea cierto, aunque pienso que las diferencias que distinguen unos de otros son, normalmente, muy pequeñas.

Creo que dejando al margen pequeñas cuestiones sobre la manera de lanzar o moverse por el río, siendo éstas más cuestiones estéticas que prácticas, la gran mayoría de pescadores hacemos casi siempre lo mismo.

Pescamos lento cuando una trucha se ceba, rápido cuando lo hacemos al agua, cambiamos de mosca como primera alternativa ante un rechace, lanzamos verticalmente pescando principalmente a 45º con la corriente río arriba, realizamos un montón de falsos lances, secamos la mosca tras una captura, el viento nos molesta, nuestras cajas son casi clónicas a efectos prácticos, alargamos el bajo cuando nos lo hemos comido y un montón más de idénticos procedimientos y conductas.

Los diferentes

Sin embargo, existe un muy pequeño grupo de pescadores que se caracteriza por realizar algo fuera de lo acostumbrado.

Suelen pescar más despacio o más rápido que nadie, pescan una única modalidad o absolutamente todas, sacan partido a todas las posibilidades del lanzado o pescan siempre solo de punta, buscan desacostumbrados ángulos de presentación, se meten por donde nadie lo hace y sus moscas, por feas, no se parecen a las de nadie más, por citar tan solo unos ejemplos.

Este grupo suele pescar más truchas que nadie y capturan peces que nadie logra sacar.