Hace tiempo que no escribo y que llevo desconectado de redes y demás. 

A petición insistente de algunos antiguos seguidores decidí darme una vuelta por Facebook y ver por dónde se mueve y respira la pesca con mosca en España en este momento. La idea era inspirarme y ponerme al teclado.

Tras lo que he podido observar en un par de días de fisgoneo, no es que me hayan entrado muchas ganas de contar ni opinar sobre nada precisamente. Así que de la manera más cómoda y vaga posible tan solo dejo tres preguntas sobre tres temas que me han llamado la atención:

  •    ⇒ Si nadie te ha visto capturar esa buena trucha y no subes la foto a Facebook, ¿realmente la has capturado?
  •  
  •    ⇒ ¿Es casualidad que los 5 primeros clasificados del campeonato de lago en Bellpuig hayan sido alumnos de Manuel Iglesias en alguno de sus cursos de lanzado a distancia?
  •  
  •    ⇒ ¿La iniciativa de Escuela moderna de pesca online de los maestros Pablo Castro y David Ferreras ha tenido éxito o el mercado español no está listo todavía?

 

Si sirve para suscitar alguna conversación o debate provechoso pues bienvenido.

Pido disculpas y a ver si me pongo un día y vuelvo a escribir algo. Un abrazo a los todavía fieles y pacientes seguidores.

Carlos Azpilicueta


Me han llegado algunos mensajes de Facebook y de algunos grupos de Wassap a través de algunos amigos y a raíz del artículo La Involución de la Pesca a Mosca. Parece que ha suscitado interés.

Tan solo intentaré responder a una pregunta. Creo que es el comentario más repetido de todo lo que me han enviado:

«¿Por qué no dejar que cada uno pesque a lo quiera con todo el respeto del mundo?»

Sinceramente, no sé muy bien qué tiene que ver esa pregunta con el artículo.

En ese escrito intento analizar un fenómeno que está ocurriendo en España a nivel de la pesca a mosca y fundamentalmente su impacto en los que empiezan a pescar a mosca por primera vez.

Cierto es que el artículo deja traslucir mi postura y opinión al respecto, algo inevitable en todo lo que escribo en un blog personal como este. Pero también creo dejar claro que eso es lo de menos.

Supongo que es inevitable también, que algunos lectores se lo tomen y apliquen a nivel personal. “Yo pesco a perdigón y entonces no estoy de acuerdo”. Es humano y comprensible, sobre todo en un colectivo tan pasional como el de los pescadores donde a veces parece que todo gira alrededor de nuestros ombligos.

Involución: retroceso en la marcha o evolución de un proceso.

Si dejamos de lanzar línea, alargamos las cañas y reducimos el montaje al mínimo volvemos a la Macedonia del sigo II A.C. y a Claudio Eliano.

Ni bueno ni malo necesariamente, tan solo vuelta atrás.

Los pescadores a mosca, como grupo social, no somos más que una manifestación más del gran deterioro que la sociedad actual está experimentando.

Una sociedad cada vez más envilecida, con cada vez menos capacidad de análisis y reflexión, donde se premia el que hace más en menos tiempo y la ley del menor esfuerzo es sinónimo de eficiencia. Donde escuchar o leer con atención ya no existe y donde una desmesurada ansia por soluciones inmediatas y gratificaciones instantáneas nos marca el camino hacia el éxito.

Somos un colectivo humano, al fin y al cabo, y no podemos escapar de una empecinada y muy peligrosa realidad con una escala de valores que lo impregna absolutamente todo.

Carlos Azpilicueta


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