¿Bajo corto?

Una vez escribí: “Para pescar al agua asegúrate que tu bajo sea lo más corto posible (¿tres metros?)

Como debe ser, hay quien no está de acuerdo con esta afirmación. Me explico. La clave está en preguntarnos: ¿lo más corto posible para qué?

Y esta es mi respuesta: para establecer el mejor equilibrio entre control y sensación de libertad de nuestra mosca.

Desde luego, si por unas determinadas configuraciones de corrientes o una floja técnica de lanzado no conseguimos hacer que nuestra mosca no de ninguna sensación de peso o tensión, lógicamente, deberemos alargar un poco más el bajo. Si aún así tampoco lo logramos, todavía deberemos hacerlo un poco más largo.

Cuanto más largo sea más control perderemos. Control significa precisión, meter la mosca en sitios más complicadas, menos influencia del viento, menos enganchones atrás y sobretodo manejar el pez con mayor rapidez para devolverlo al agua cuanto antes.

¿Cuanto se puede acortar el bajo teniendo una buena técnica de lances de presentación? Creedme que en multitud de situaciones, tremendamente.

En otras, fundamentalmente en badinas y superficies muy sinuosas y casi indescifrables, desgraciadamente no nos quedará más remedio que alargar el bajo hasta los 6 metros o así.