El quinto elemento

El quinto de los principios de flycastingart es quizás el más importante. La idea de Menos es más” a la que tantas veces me he referido en este blog y sin duda, lo seguiré haciendo, es mucho más que una simple manera de ver la cosas en el lanzado.

Esta frase se ha convertido en todo un slogan y escuela de pensamiento aplicado a muchas áreas profesionales y facetas de la vida. Una frase repetida una y otra vez normalmente acompañada de la coletilla “lo dicen los sabios”.

Un poco de historia

Según parece, esta popular máxima fue acuñada por el arquitecto Ludwig Mies van der Rohe allá por principios de los 90. A Mies se le considera el padre del minimalismo en arquitectura. “Menos es más” en arquitectura significa reducir algo a lo mínimo, a los elementos esenciales que componen la cosa. Todo lo demás disturba.

Durante la crisis económica, muchas empresas aplicaron el concepto para reducir gastos, eliminar prácticas poco efectivas y deshacerse de empleados. Todo bajo la idea de que la simplificación y un menor tamaño redundarían en mayores beneficios y en muchos casos, en la salvación del negocio.

En el lanzado

Yo, que suelo huir por defecto de estereotipos, frases hechas y clichés, en esta ocasión me tengo que rendir ante la fuerza del concepto y hacerlo del todo mío en su aplicación al lanzado.

No solo en la práctica del lanzado en hierba, también en el lanzado en acción de pesca y desde luego en su enseñanza, “Menos es más” es todo una filosofía que todo lo impregna y que debemos seguir a rajatabla en la mayoría de los casos. Por eso es el quinto principio de la lista.

Significa lo obvio. Conseguiremos mejores resultados siempre pensando en minimalismo, en sutileza de movimientos, en casi escasez de esfuerzo y a partir de lo mínimo aumentaremos un poco más según las necesidades y objetivos. Solo en esa dirección y solo si es necesario.

Algunos ejemplos:

  1. ψ Menos energía

Fue a Paul Arden al primero que le oí insistir con vehemencia, siendo sello inequívoco de un estilo de lanzado único, eso de menos, menos aún, menos todavía… Paul decía que ante cualquier problema, la primera opción es siempre aplicar menos energía. La mayoría de la veces el problema queda resuelto.

La distancia es un ejemplo claro de este principio. Se llega a los 30 si antes llegamos a los 25,26… con lo mínimo.

  1. ψ Menos lances falsos

Tanto aplicado a la práctica como en acción de pesca. Un lance falso de más, innecesario, es un riesgo superfluo de que aquello que iba bien, salga mal.

  1. ψ Menos cantidad de línea en el aire

La mínima para conseguir el objetivo y la máxima que somos capaces de controlar en distancia pero ni un centímetro más.

  1. ψ Menores ajustes en cambio de ángulo en speys

Si basta tan solo alineando con sencillez el trasero en línea con el objetivo en un solo movimiento, speys, snaps y demás, sobran.

  1. ψ Menores ajustes contra el viento

Si por la fuerza del viento es suficiente acelerando un poco la línea, nos olvidamos de todo lo demás.

  1. ψ Menores ajustes al lanzar por el otro hombro

Si por la línea manejada con un leve giro de muñeca basta, sobrará cualquier cruce del brazo por el torso o giro de cintura.

  1. ψ Menor cantidad de línea floja

Sin con una ese al final de la línea basta, cualquier exceso irá en detrimento de la precisión y un clavado eficiente.

  1. ψ Menor longitud de bajo posible

En acción de pesca si basta con tres metros, más centímetros de bajo restarán precisión y disminuirán control del pez en la pelea.

Corolario

Como en muchas otras ocasiones, dejo al lector reflexionar sobre esta máxima de lanzado y buscar otros ejemplos y aplicaciones con la esperanza de que los comparta conmigo y todos los demás.

 

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