La mano que no domina

Estamos ante otro de esos sellos distintivos de los grandes lanzadores: saber lanzar con la “otra mano”.

En mi experiencia, saber lanzar con la otra mano y ser totalmente ambidextro son cosas diferentes. Algo así como tener un gran nivel de inglés y ser bilingüe. A un bilingüe le da lo mismo en qué lengua hablar. Es más, él no es del todo consciente casi nunca, de qué lengua es la que está utilizando en un momento determinado.

A un lanzador realmente ambidextro le ocurre lo mismo. Es capaz de cambiar de mano según le convenga y apetezca, pudiendo ejecutar los mismos tipos de lances, precisión y distancia con una mano que con la otra. Yo no he conocido nunca a nadie con tal nivel de ambidextría.

Sí que he conocido a muchos grandes lanzadores con una gran hablidad con la otra mano pero que en acción de pesca, solo recurrían a ella en situaciones en las que el lance normal por el otro hombro era una peor opción. En todos ellos su mano natural dominante siempre era superior a la otra.

Para qué

Dejo al margen razones como la de querer tener ese “sello” que muy pocos poseen o la de utilizar este elemento en esa obligada parte de exhibición de algunos cursos, cliniques o demostraciones de lanzado.

Alcanzo a entender tres razones que pueden dar cierto sentido práctico a incluir esta nueva rutina en nuestras sesiones de prácticas.

  •       1. Situaciones complicadas en las que esa mano ofrece una ventaja de ángulo de presentación en un lance simple en línea recta.
  •       2. Presentarse a un examen. En todos los certificados existe un ejercicio de a ver cómo lo haces con la otra mano. Un poco de control de bucle y punto.
  •      3. Cómo instructor, sentir y observar cómo puedes cometer errores que hace tiempo no hacías y ver la manera de solucionarlos.

 

Este tercer punto me parece interesante. Si no lo has probado nunca, te sugiero que experimentes con ello. Volverás a tus comienzos del lanzado, los primeros días que empezaste a lanzar, mismos problemas y sensaciones. Cuando menos es curioso.

Cómo aprender

La técnica más rápida para avanzar con la otra mano es la que creó Joan Wulff y aparece en la foto. Consiste en lanzar con dos cañas a la vez, una en cada mano. Es como si la mano buena le enseñara a la mala y ésta copiara todo al ritmo impuesto por la dominante. De ahí el nombre.

Tan solo un par de consejos con este ejercicio:

  •       ⇒ Utiliza preferentemente cañas de igual potencia y línea.
  •       ⇒ Al principio lleva las dos manos al unísono. Cuando le cojas el tranquillo cambia esa sincronía de manera que mientras la mano buena ejecuta el frontal, la mala esté haciendo el trasero. Y viceversa.

 

Corolario

Al final de prácticamente todas mis sesiones de prácticas y durante a penas cinco minutos, cambio de mano y lanzo con la izquierda. Yo creo que no lo hago del todo mal aunque en realidad no me divierte lo más mínimo. Me sirvió en su día para obtener el master de la actual FFI. No está mal.