Los ingredientes del éxito

Existen dos tipos de demostraciones o presentaciones de lanzado: buenas y malas. La calidad de estas experiencias de lanzado está unida de manera indisoluble a la calidad del demostrador o presentador. Calidad como lanzador y por encima de todo, calidad como instructor y comunicador.

Independientemente de este último detalle, existen algunos elementos o ingredientes técnicos que bien diseñados, pueden ayudar a un buen instructor a convertir su presentación, demo o lección en una inolvidable experiencia de lanzado para los participantes. A saber:

  • ⇒ Tener un objetivo claro y explicarlo. Un título claro y expresivo es importante.
  • ⇒ Utilizar historias y anécdotas con varias referencias a la experiencia personal. Citar nombres importantes con sus opiniones y pensamientos da cierta categoría y peso a nuestro mensaje.
  • ⇒ Usar (con cuentagotas) la técnica de la desmitificación de ideas pre-concebidas. Bien fundamentada, esta técnica, muy potente y no sencilla de utilizar, refleja aplomo y seguridad.
  • ⇒ Utilizar el sentido del humor en todas sus vertientes: historias, expresión corporal, lenguaje e interacción con el oyente.
  • Recreación de escenarios claros bien explicados con herramientas de ayuda.
  • ⇒ Uso de pantomimas, tanto por parte del instructor como de los participantes.
  • Dejar la caña en determinadas explicaciones. Ayuda a muchos oyentes a focalizar el mensaje en el instructor y sus palabras.
  • ⇒ Realizar varios resúmenes de lo explicado. Destacar dos o tres ideas fundamentales como resumen final y corolario.

Estas pautas nunca van a convertir a un mal instructor en uno bueno. Tan solo pueden darle indicaciones sobre algunas líneas a seguir en su formación.

Lo que sí tengo claro es que en manos de un buen instructor, algunas de esas ideas pueden hacer que sus cursos y lecciones pasen de ser simplemente buenos a convertirse en sencillamente extraordinarios.