El riñón de Skues: interpretando la subida

La lectura de las formas de subidas de las truchas al insecto en superficie ha sido tema de estudio por parte de muchos pescadores a lo largo de la historia. Skues fue uno de los pioneros en este campo.

Contemporáneo de Halford y gran discutidor de sus férreos planteamientos, al gran pescador Skues se le ha descrito como el gran libertador de la pesca a mosca de este siglo. Sus estudios y puntos de vista han aportado más sentido común e ideas a la literatura de la pesca a mosca que cualquier otro pescador anterior o posterior a él.

Skues aseguró y convenció a varias generaciones posteriores que existía una forma de subida concreta que creaba una distorsión en forma de riñón, en la superficie del agua, para cuando una trucha tomaba una Efemerela Ignita. Demostró cientos de veces con acierto que en eclosiones múltiples, él era capaz de adivinar que aquella trucha que acababa de subir a 10 metros de distancia, había tomado una Efemerela Ignita.

Hoy en día se sabe que la forma de riñón no es característica exclusiva de la subida a una Efemerela Ignita. Estudios con más medios y con menos pasión han confirmado que este tipo de subida es frecuente en truchas que en la última décima de segundo, por alguna razón, deciden no tomar el insecto o cogen otro de al lado. El cambio de movimiento rápido que la trucha debe hacer para lograr esto, es lo que crea esta distorsión con esta peculiar característica.

A pesar de no ser una interpretación correcta, la subida con forma de riñón es una de esas anécdotas que llenan la historia de la pesca a mosca de encanto, pasión y poesía.