El triste precio del éxito

Nadie entrena tan duro, nadie se prepara física, mental y técnicamente como él y nadie ha dado tanto a la pesca con mosca de competición en España. Se trata del actual campeón europeo de pesca con mosca, del que lo ha ganado todo en el río durante los últimos 10 años.

Es en los despachos de su propia Federación regional donde al parecer, han decidido que todo eso está muy bien pero que a Pablo Castro Pinos ya le vale.

Le llamo por teléfono y me contesta desde la orilla de un perdido río en la montaña leonesa, entrenando para el campeonato del mundo. Como siempre, me atiende con toda la amabilidad y cordialidad solo propias de un tipo excepcional. Porque Pablo pertenece a esa clase de deportistas que levanta pasiones en muchos y que inevitablemente, genera envidias y celos en otros tantos.

Debido a quienes son esos otros y al cargo que ocupan, la exitosa trayectoria vida deportiva de Pablo, puede verse pasajeramente enredada.

“Lo único que he hecho en mi vida es luchar por este deporte y ayudar en todo lo que he podido a un montón de gente. Recibir como agradecimiento algo así y sobretodo en tu tierra es muy triste. Fuera de casa no tengo más que admiradores, aquí solo envidias”

¿Puedes contarme exactamente que ha pasado?

Desde luego. Te voy a contar la verdad dejando al margen en todo momento mi opinión. Tan solo lo que ha sucedido.

En Enero me llamó el presidente de la Federación de Castilla y León, Leonardo Gentile y me preguntó a ver si estaba clasificado para el Mundial. Yo le dije que pensaba que sí pero que todavía no sabía nada. Me dijo que esa misma fecha era la escogida para el campeonato autonómico de Castilla y León. Yo sorprendido les pedí que, por favor, buscaran otra fecha.

El tema en ese momento quedó ahí. Yo pensaba, inocentemente, que en caso de ser seleccionado para el Mundial mi presidente cambiaría de fecha. Así que aunque algo preocupado, no le dí más importancia.

Durante el Master de Andoain (finales de Febrero) me llega un correo de Vicente Aranda, seleccionador nacional, diciendo que he sido seleccionado para el Mundial pero que tenía que rechazar ir al europeo. Evidentemente, como habría hecho cualquiera, acepté.

Y te pones en contacto con la Federación

Hablo con Leonardo. Me dijo literalmente que era mi problema y que tenía que decidirme. Hay muchos compromisos con las fechas y tienes que aguantarte, Pablo”

Incluso llegó a decirme que varios pescadores tenían cotos para el reo y eso impedía el cambiar fechas. Al oir eso se me cayó el alma a los pies.

Le digo que dos campeonatos no pueden coincidir, por ley. Intenté también hablar con Carlos Campelo, Secretario. Solo para darme cuenta que es totalmente imposible razonar con él. No había fechas y no había fechas. A ver quién me pensaba que era yo y si me creía que era el centro del mundo. No hubo manera al no mostrar en ningún momento ninguna postura de acercamiento.

¿Qué decides hacer entonces?

Les digo que voy a denunciar el caso al tribunal del deporte de Castilla y León y al Consejo Superior de Deporte. Contrato un abogado. Necesito documentación para preparar el caso y tengo que contactar de nuevo con Leonardo y Carlos. Esta vez no me cogen el teléfono. Les llamo mil veces. Nada. Entre tanto me llegan noticias de que me están difamando por las tiendas, me acusan de mil cosas.

Al final el presidente me dijo que todo lo que quisiera de ellos por escrito. Así hice. Le mandé una petición formal de fechas para el recurso y todo lo legalmente necesario. Su respuesta: “no te podemos dar fechas ni información por la ley de protección de datos. Y que sepas que estamos para el interés general de la pesca y no el individual”

Y llega el pasado campeonato de España

Eso es. Voy al campeonato y pienso que voy a tener que verlos pero quiero abstraerme de todo y concentrarme en la pesca. Sin embargo, al poco me entero que me han dejado fuera del equipo que puntúa para ser campeones de España.

Te cabrearías un poco, supongo

Bueno hasta cierto punto lo puedo entender. Soy uno más. No me eligieron. No pasa nada. Si consideran oportuno que puntúen otros, que además de compañeros son mis amigos, pues no pasa nada. Me tengo que aguantar.

Razonable

Espera que luego viene la segunda parte. Me llaman varios delegados de otras provincias y me cuentan que el presidente tenía 4 ó 5 opciones de equipos diferentes. Yo no figuraba en ninguno de ellos. Un presidente que siempre presume de decir que él siempre está para los intereses colectivos y no los individuales. Una maniobra preciosa, pensada, premeditada y con mala leche.

Además, estos días me he enterado a través de testigos de algo curioso. El Secretario hablando en una tienda de pesca, llegó a decir días antes, que ya tenían el equipo decidido y que alguno se iba a enterar e iba a saber lo que es bueno. Pues eso. Curioso que el capitán, el mismo Secretario, ni siquiera se acercó al río ni a Asturias para decidir el equipo en base a las condiciones del agua y demás.

¿Y cómo va lo del recurso?

Todavía no se nada. Ellos basan su defensa en decir que cuando yo acepté ir al campeonato del mundo yo ya sabía las fechas del autonómico.

Sin embargo, la ley te respalda claramente

Existe un principio del deporte, el de la de jerarquía de los campeonatos. No puedes hacer coincidir dos campeonatos. No puedes solapar fechas. No pasa en ningún deporte. Hay otro artículo que dice que un presidente no puede lesionar los derechos de ningún federado. Las leyes dicen que jamás un deportista clasificado podrá ser excluído de un campeonato. Algo que están haciendo conmigo. El abogado me dice que el tema es flagrante y descarado.

Si lo tienes ganado, ¿qué te preocupa?

Mi miedo son los plazos y aunque la ley me da la razón me puedo quedar fuera.

¿Tan complicado hubiera sido conseguir otra fecha?

Yo soy consciente del trastorno pero hay por ejemplo un fin de semana que se dedica a enseñar a chavales que perfectamente se podría usar. Creo que su obligación era hacer lo imposible por buscar alternativas. Y sin duda se habrían encontrado. Ni siquiera lo intentaron.

¿Cómo te sientes en el fondo?

Muy decepcionado y triste. Creo que estoy haciendo lo que tengo que hacer que es defender mis derechos respaldado por la ley. Yo no he hecho nada malo y quiero llegar hasta el final con esto. Sin embargo, sé que mientras sigan ahí me van a hacer la vida imposible. Van a ir a por mí. Recuerdo sus palabras: “Pues no vayas al mundial” 

Gracias Pablo y suerte. Te seguiré de cerca en el mundial de la semana que viene.

—————————————————————————————————————-

Si esto fuera un periódico y yo un periodista, probablemente debería contactar con la otra parte y publicar su versión. Como esto es mi blog, no tengo ninguna necesidad. Y fundamentalmente porque conozco a Pablo desde hace años y sé, con absoluta seguridad, que lo que cuenta es rigurosamente cierto.

Y el caso es que es una historia que desgraciadamente tampoco sorprende mucho en nuestro país y casi en cualquier ámbito, deportivo, laboral o social. Una historia, la de Pablo, que podría resumirse en algo así:

“Deportista de élite ganándoles a todos, todo, desde hace años, suscita cierta pelusilla entre algunos competidores que no ganan nada de nada desde hace mucho”