El viento fuerte de cara

La teoría lo deja bien claro. Para lanzar contra el viento la fórmula es: trayectoria descendente y bucle estrecho dejando que el bajo se extienda justo antes de que pose. Técnica por encima de todo. Sin embargo, estamos ante otro ejemplo de cómo la realidad puede modificar en mayor o menor grado lo que la teoría nos dicta.

El lance convencional propuesto funciona y lo hace muy bien.

El caso es que, y esto es más por propia experiencia que el resultado de ninguna encuesta, cuando nos encontramos en el agua con un buen viento de cara, muchas veces manteniendo el equilibrio con cierto esfuerzo, lo que menos queremos hacer es concentrarnos en ejecutar un bucle estrecho. Y el caso es que si la trayectoria es la correcta un bucle del tamaño que sea, incluso muy ancho, si lleva la velocidad adecuada, funciona. Y funciona muy bien.

Recuerda, ante un viento fuerte de cara, imprime gran aceleración a tu lance frontal sin preocuparte el tamaño de tu bucle. No intentes ser elegante ni delicado, no es el momento. La posada tal como está de rizada la superficie es lo de menos. Fuerza antes que técnica como excepción por una vez y que no sirva de precedente.