En lances de presentación no vale cualquier cosa

 

Desde mi punto de vista solo existen dos tipos de lances de presentación: los bien ejecutados y los mal ejecutados. Y cada uno de los lance de presentación que están catalogados tiene dos formas de ser realizado: mal y bien.

Para que un lance de presentación sea considerado como bueno independientemente de opiniones y de los ojos que lo observen debe cumplir unos requisitos técnicos y estéticos definidos para cada uno de ellos.

Un par de ejemplos:

Lance de Serpentinas convencional: deberán ser simétricas y de un tamaño regular repartidas de manera uniforme a lo largo de toda la línea hasta el bajo. Pueden variar en número y tamaño. La línea recta imaginaria que une pescador y mosca debe pasar por el centro de todas las eses creadas. Cualquier otra cosa será un lance en serpentinas mal ejecutado u horriblemente mal ejecutado.

Lance curvo convencional de derecha a izquierda: la curva debe nacer en la punta de la caña y morir en la mosca. El último tramo del bajo debe quedar perpendicular a la línea recta imaginaria que une mosca y pescador. Entre mosca y pescador no se interpone nada: ni línea, ni bajo. La línea forma un semicírculo uniforme en todo su recorrido sin existir picos ni arrugas.

Esos son dos ejemplos de lances de presentación con criterios objetivos y válidos a los ojos de cualquiera. Cada lance debe tener su descripción y sus variantes bien definidas.

El que quiera decidir si su lance es un lance de presentación bien hecho u otra cosa deberá antes enterarse, con rigor, de en qué consiste. Y el que quiera inventarse uno nuevo deberá definir y poder describir con detalle qué figura refleja. Si no, no vale.