Esos nerviosssss

Llega el día del examen y aunque nos hemos preparado bien y pasamos cada una de las pruebas con cierto margen, los nervios nos atenazan los músculos y el espíritu. Y lo que es peor, nos hacen perder confianza en nosotros mismos.

Desde luego ejecutar las pruebas solos en el césped y hacerlo con dos examinadores delante nuestra, con normalmente ceño fruncido y con mirada de análisis crítica y fustigadora son cosas diferentes. Cosas totalmente diferentes.