Mi intenso idilio con los lances de presentación

Durante muchos años fui un amante obsesionado de los lances de presentación.

Hoy tan solo soy un moderado amante aunque tengo que reconocer que no hay sesión de prácticas de lo que sea, en la que no termine dando un fugaz repaso a varios de ellos y algunas poco prácticas e inverosímiles combinaciones.

Los aprendí, estudié, investigué, puse nombre, inventé variantes y ciertamente los dí a conocer. Aquello de por ejemplo, lances de línea floja por aquella época, sonaba a parte de casi nada, bastante mal.

Línea floja en tensión

En este artículo http://www.flycastingart.es/el-mejor-de-todos/, os contaba probablemente mi lance favorito de línea floja. El más cómodo de ejecutar y muy práctico, de manera general. Y bastante preciso.

Sin embargo, si en una determinada circunstancia, la precisión además de resultar crucial, se ve dificultada por el gran enemigo de los lances de línea floja: el viento, quizás convenga buscar alguna otra variante.

Estrechando nuevos lazos con el bajo

Puede que solo sea una impresión mía, pero creo que desde hace ya algún tiempo, cada vez se oyen menos conversaciones sobre fórmulas de bajos en la pesca a mosca seca. Bajos mágicos y larguísimos que eran fundamentalmente capaces de estirarse del todo, sin requerir demasiada habilidad lanzadora.

Igual es que cada vez se pesca menos a seca. Yo, que soy optimista por naturaleza, prefiero pensar que quizás, la popularidad que ha alcanzado la práctica del lanzado tenga algo que ver.

«Si algo de razón no te falta amigo»

Es lícito reconocer que aunque en menor número que hace años, todavía existen muchos pescadores a mosca experimentados, a los que la campestre actividad de lanzar fuera del agua les parece un poco tonta y bastante inútil.

Efectivamente, los que practicamos esta divertida afición y la llevamos a extremos casi surrealistas, en muchos casos rayando la obsesión, somos con frecuencia objeto de crítica y análisis.