Mi intenso idilio con los lances de presentación
Durante muchos años fui un amante obsesionado de los lances de presentación.
Hoy tan solo soy un moderado amante aunque tengo que reconocer que no hay sesión de prácticas de lo que sea, en la que no termine dando un fugaz repaso a varios de ellos y algunas poco prácticas e inverosímiles combinaciones.
Los aprendí, estudié, investigué, puse nombre, inventé variantes y ciertamente los dí a conocer. Aquello de por ejemplo, lances de línea floja por aquella época, sonaba a parte de casi nada, bastante mal.