Preguntas en cuarentena (1ª parte)

A raíz del confinamiento, el número de lectores de este blog se multiplicó casi por cinco. En consecuencia, el número de comentarios y correos y a la postre el número de preguntas experimentaron un notable incremento también.

Preguntas para saber mi opinión sobre temas relacionados con varios aspectos de la pesca y casi siempre tocante a algo que habían leído en fycastingart o en Facebook.

Así que aquí va una recopilación variada de 10 de las que considero más sugestivas, con mis muy sucintas respuestas. Un lema en mi vida a la hora de comunicar y contar: claro, conciso y breve. Me mantengo fiel.

 

 

  1. 1. «¿Una caña más larga salva mejor los obstáculos a la espalda?»

 

El amigo se refería a la pesca en lago pretendiendo llegar lo más lejos posible cuando tenemos obstáculos altos en forma de vegetación, taludes y demás incordios a nuestras espaldas.

Respondo con dos preguntas: ¿Pao Gasol lanza piedras más altas que Tyrion Lannister? ¿Pao salvaría con más facilidad esos obstáculos que el personaje de Juegos de Tronos, cuyo brazo es notablemente más corto? Pues eso, depende de donde apunte cada uno con su mano en el momento del tiro.

Pues eso, depende de donde apunte cada uno con su mano.

Pesqué toda mi adolescencia con una caña de diez pies y medio a seca en el río Aragón. No porque me supusiera ninguna ventaja de ningún tipo. Me la regaló un amigo artesano y pescador francés, el Dr. Bernard Condis, con una funda cosida por su madre. Estaba (y está) personalizada con mi nombre y fue mi primera caña de grafito. Hasta que tuve dinero para conseguir otra pasaron años.

 

  1. 2. «¿Por qué dices que el rodado es difícil?» 

 

Esta pregunta viene a raíz de la entrevista que me realizó Mikel Coronado en su fantástico canal waderpeople. Siempre digo que no se valoran lo suficiente estas escasas iniciativas que surgen de vez en cuando gracias al talento, empeño y trabajo de unos pocos. Qué fácil y repulsivo es criticar el trabajo de otros por sistema.

Al tema. Pudiera parecer que como un rodado equivale a medio lance normal es la mitad de difícil. Precisamente por eso es más complicado. Se sigue enseñando en algunos cursos como el primer elemento a aprender. No estoy de acuerdo.

Un rodado sin más, es fácil. Uno con la correcta energía aplicada (bien al final), altura y ángulos deseados, correctamente alineado, que haga que tu mosca vaya y llegue hasta donde tú desees, es otra cosa. Más complicado.

El entrenamiento del rodado en hierba es muy posible y válido, sin anclajes ni bajos especiales.

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  2. 3. «¿Por qué no te gustan nada los perdigones?» 

 

Sin duda esta pregunta surge de alguno de estos dos populares artículos que escribí (1 y 2).

Creo que lo menos interesante del tema de la pesca al perdigón es mi opinión personal. Ni la de nadie.

El perdigón es un fenómeno en expansión con un éxito y capacidad de trasmisión sin precedentes. Como tal, lógicamente conlleva toda una serie de consecuencias a diferentes niveles, no solo ideológicos. Efectos desde comerciales hasta en el comportamiento del pez. Creo que merece la pena analizarlo con seriedad, objetividad y sin personalismos. 

Son ya varios los pescadores en el pueblo donde resido, que se han pasado de la rapala directamente al perdigón.

En su primer día, algunos ya sacaban peces grandes. Lo de devolverlos es otra historia. El valor de un pez solo se aprecia a través del esfuerzo y aprendizaje (algunos ni así).

El valor de un pez solo se aprecia a través del esfuerzo y aprendizaje (algunos ni así).

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  2. 4. «¿Cuándo utilizas tú bajos muy largos?»

 

Hablo de seca. Actualmente yo abogo, fundamentalmente, por utilizar bajos cortos (alrededor de 3 metros) y ser muy precisos en la presentación. Derivas lo más cortas posibles.

Aun así hay situaciones que solo se salvan con un bajo bien largo (cinco metros). La más representativa, para mí, es la pesca río abajo sobre pez visto, donde la corriente estira rápidamente el conjunto y crea tensión en la mosca antes de tiempo.

 

  1. 5. «¿Qué tipo de caña recomiendas a un principiante?»

 

A un principiante que quiera aprender a lanzar bien, le aconsejo la mejor caña que su presupuesto le permita. Sin paliativos. Y pocos tienen en esto más experiencia que yo.

Las mejores cañas son las que son capaces de trasmitir con total fidelidad la energía que aplicas en la dirección que la aplicas. Son capaces de leer cualquier requiebro de muñeca y de recuperarse rápidamente después de los más violentos meneos.

No creo para nada en cañas que perdonan errores y en que las más blandas se sienten mejor. En el lanzado es fundamental enseñar a educar las sensaciones y hacerlo desde el principio. Las mejores cañas acortan el camino.

En el lanzado es fundamental enseñar a educar las sensaciones y hacerlo desde el principio. Las mejores cañas acortan el camino.

Aconsejo, sin duda, cañas rápidas y de acción de punta. Como os digo he probado y experimentado con alumnos y cañas. La diferencia en velocidad de progreso y calidad del mismo, con este tipo de cañas, no me deja, actualmente, lugar a dudas.

Sin embargo, es fundamental adaptar el sistema de enseñanza a la utilización de estas cañas. Eso sí que es algo que estas cañas no perdonan, un sistema poco eficiente.

A riesgo de sonar engreído, mostrando dosis de arrogancia de manera generosa, afirmaré lo siguiente:  Si alguien no está de acuerdo con esta valoración sobre cañas es sencillamente porque no ha enseñado lo suficiente o no lo ha hecho de la manera más eficiente.