La niña y el cañero de Joaquín López Quintás
Elvira Azpilicueta, mi hija de 7 años (ahora tiene 10), realiza sus tareas escolares en la campa de lanzado de Unciti, un precioso pueblecito al lado de Aoiz.
Entre suma y lectura, a esta aplicada niña le queda algo de tiempo para cumplir con sus prácticas de lanzado. Algo también obligatorio en su formación infantil.
Niveles actuales de lanzado
Durante muchos años existieron dos niveles de lanzado: principiantes y avanzados.
Gente que no sabía y los que ya sabían. A medida que se avanzaba en el conocimiento del lanzado y se profundizaba en la comprensión de su funcionamiento, a la vez que el número de practicantes crecía exponencialmente, la cosa cambió.