“Lanzar en el agua es mucho más difícil que en el seco”

Frase archioída y con una buena cantidad de verdad. Exáminemosla con un poco más de detalle.

Cierto es que:  la tensión de una trucha subiendo, ese maldito rechace, a-ver-si-saco-una-de-una-vez, corrientes indescifrables por todos lados, ese-viento-que-sopla-justo-cuando-yo-lanzo, el arbustito de marras, cielos-que-me-va-a-adelantar-ese-boyero, etc… son situaciones que provocan un estado anímico nada adecuado para centrarse en el bucle, en una bien sincronizada doble tracción…

Ejercicios de lanzado Zen

Cierra las ojos. Siente la fuerza de la línea tirando de tu caña en ambas direcciones. Percibe los tiempos sin verla en el aire, escucha el silencio. Sólo eso debes oír.

  • Lanza tumbado con tu estómago contra el suelo. Mantén tu codo pegado y firme contra la hierba. Aprende a lanzar con una mínima aplicación de energía. Tu fuerza es necesaria sólo

Una tarde con el bajo

Este es un ejercicio al que le debes dedicar al menos una tarde.

Es un poco pesado al tener que atar y cortar hilo varias veces pero te aseguro una experiencia reveladora. Variar la longitud del bajo es un buen método para darnos cuenta y sentir la importancia que este elemento tiene en la ejecución de lances tales como curvos…

El lance extendido mejorado (para locos expertos)

Sobre este lance se ha escrito muchas páginas en revistas, foros y libros.

Ahora vamos a intentar mejorarlo y todavía sacar más partido de él.

Primero, repito, es importante dominar sus movimientos y desarrollar cierta precisión con él. Segundo, es imprescindible tener ganas de superación y un espíritu incomformista y ambicioso como lanzador.