Cómo enfrentarse al viento en un examen

Día del examen.

Te has imaginado este momento un montón de veces durante un montón de meses. Has practicado todas las pruebas y te salen bien. Eres consciente de las expectativas que has levantado en la gente y amigos de tu entorno. Y sobretodo las que has levantado para tí mismo.

No quieres defraudarte bajo ningún concepto.

Esos nerviosssss

Llega el día del examen y aunque nos hemos preparado bien y pasamos cada una de las pruebas con cierto margen, los nervios nos atenazan los músculos y el espíritu. Y lo que es peor, nos hacen perder confianza en nosotros mismos.

Desde luego ejecutar las pruebas solos en el césped y hacerlo con dos examinadores delante nuestra, con normalmente ceño fruncido y con mirada de análisis crítica y fustigadora son cosas diferentes. Cosas totalmente diferentes.

Dos pruebas con mucho peso

Son muchos aficionados al lanzado los que deciden cada año prepararse para alguna de las certificaciones que se ofrecen en el mercado. A ambos lados del charco y en un montón de convocatorias.

Yo soy de los que piensan que el viaje es más importante que el destino. Aunque también soy de los que defiende que tras un trabajado y arduo viaje, la mayor recompensa es una exitosa llegada.

No es casualidad que las dos primeras pruebas de cualquiera de los exámenes prácticos que se ofrecen sean casi las mismas, sin apenas variaciones.

10 Consejos para practicar

Una vez que nos hemos convencido de que practicar es el único camino para lanzar mejor, debemos pensar en la manera de sacar el máximo partido a esos ratos que pasaremos dibujando bucles en el cielo.

Algunas de mis recomendaciones:

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