Sin palabras o con las justas
Terminado un curso, especialmente uno tan intenso e interesante como el de un fin de semana entero, me gusta reflexionar durante un tiempo y analizar si puedo mejorar algún aspecto puntual o manera concreta de enseñar algo.
Cierto es que no existe el método de enseñanza perfecto y que cada alumno necesita ajustes individuales en la manera de presentar las cosas, lenguaje, tiempos y demás.