Formación continua como instructores
No estoy seguro de ser un gran instructor de lanzado. Quizás uno muy motivado en mejorar sea una definición más exacta.
Uno de mis grandes fracasos como maestro de lanzado y que nunca acabaré de entender ocurrió en mi primera Asociación en Navarra de la que todavía soy socio, conocida como ANAPAM.
Allí dí clases de lanzado durante muchos años y Sábados por la mañana con un montón de gente en teoría entusiastas y muy interesados.