Formación continua como instructores

No estoy seguro de ser un gran instructor de lanzado. Quizás uno muy motivado en mejorar sea una definición más exacta.

Uno de mis grandes fracasos como maestro de lanzado y que nunca acabaré de entender ocurrió en mi primera Asociación en Navarra de la que todavía soy socio, conocida como ANAPAM.

Allí dí clases de lanzado durante muchos años y Sábados por la mañana con un montón de gente en teoría entusiastas y muy interesados.

Ese ansiado perfecto golpe de lanzado

En todos los cursos y clases que imparto, sean de la duración que sean, siempre tengo un bloque de mecánica básica.

Así mismo, en todas la sesiones de prácticas que realizo y así lo recomiendo a todo el mundo, me paso unos minutos ejecutando uno o más ejercicios de mecánica básica, normalmente varios. Siempre.

El doble lenguaje de Mel

No se por qué no había publicado hasta ahora este artículo en el blog. Es uno de los primeros que escribí para Sexyloops y más adelante para Jara y Sedal. Uno de los más leídos y comentados.

Se trata de dos maneras, más complementarias que excluyentes de ver, sentir y aprender el lanzado. La de los ingenieros y la de los poetas.

Los buenos instructores deberían ser capaces de saber dirigirse a ambas personalidades dentro de cada alumno.