Mi intenso idilio con los lances de presentación

Durante muchos años fui un amante obsesionado de los lances de presentación.

Hoy tan solo soy un moderado amante aunque tengo que reconocer que no hay sesión de prácticas de lo que sea, en la que no termine dando un fugaz repaso a varios de ellos y algunas poco prácticas e inverosímiles combinaciones.

Los aprendí, estudié, investigué, puse nombre, inventé variantes y ciertamente los dí a conocer. Aquello de por ejemplo, lances de línea floja por aquella época, sonaba a parte de casi nada, bastante mal.

Una captura con cabeza y algo de suerte

Me encuentro en la posición de la foto.

Una trucha, enfrente de mí, se encuentra casi pegada a ese arbustillo que sobresale en superficie en el otro lado (se vislumbra su silueta en forma de dibujo). A unos 12 metros.

Una ligera pero constante brisilla sopla río arriba. Corriente de izquierda a derecha y bastante uniforme. No soy capaz de distinguir ninguna corriente principal ni secundaria. Mi bajo cónico no llega a 3 metros y medio de longitud. La tensión se hace perceptible.

Escenarios spey

Con los cada vez más populares en todo el mundo lances spey, y van en ascenso desde hace ya varios años, nosotros como instructores, debemos intentar facilitar su aprendizaje y práctica sobre agua y sobre hierba. Curiosamente no he encontrado de momento ningún ejercicio específo. Exactamente lo mismo que cuando empecé a escribir sobre juegos…

Sintiendo el momento

Los hombres y los objetos compartimos una interesante característica común. Somos bastante reacios y perezosos al cambio. Se nos tiene que aplicar la energía suficiente para que nos movamos. Dependiendo de nuestra masa y la cantidad de pereza, mucha energía, a veces.

En movimiento los objetos siguen igual de reacios a cambiar de velocidad, los seres humanos a parar, ninguna.