Sonríe, por favor

Cada vez somos más los pescadores que devuelven sus capturas. Tremendo acto de generosidad, altruísmo e impulso ecologista, no es en verdad, más que un darnos de bruces con una realidad llena de sentido común: si las mato me quedo sin pesca. 

Sin embargo, me empieza a preocupar el despliegue de las habilidades fotográficas de las que todo pescador conservacionista que se preste parece querer hacer gala.

Que cada lance cuente

El esquema de algunos de mis cursos de lanzado transcurre a través de 20 ejercicios de lanzado. Antes y durante la ejecución de cada uno de ellos el lanzador/alumno debe tener bien claro las siguientes cuestiones:

  1. 1. ¿Para qué practico este ejercicio?
  2. 2. ¿En qué debo fijarme principalmente?
  3. 3. ¿Qué debo evitar a

Menos es más

Durante la presentación de un curso de flycastingart en el magnífico salón de la casa de Olmos de Atapuerca (Burgos), analizamos y debatimos diversos aspectos sobre la importancia del ritmo, cuestiones sobre el aprendizaje y la adquisición del lanzado y discutimos varios temas relacionado con mecánica.

Desde luego salieron, en forma de obligado repaso, los 5 principios de Bill Gammel que intentamos resumir en una sola frase:

Cerrando el ángulo

Una de los posiciones más populares de presentación al pez, normalmente en ríos anchos y a distancias algo largas (15 a 20 metros) es cuando el pescador en el centro del reloj presenta su mosca seca entre las 9 y las 8 (las tres y cuatro desde la otra orilla).

Esta posición permite, con un lance de fácil ejecución técnica, presentar la mosca antes que el bajo con sencillez y es fácil de controlar, tanto la línea como el clavado.